viernes, 2 de enero de 2009

Mis 5 discos de jazz de 2008

"Strainght no Chaser", Thelonious Monk (1966). Un clásico del jazz al que reencontré tras su paso por el blog de Stakanov. Me gustó tanto la nueva escucha del disco que su corte inicial (Locomotive) es el que utilizo como tono en el móvil. Por otro lado, el disco se puede comprar sólo por su portada.
"Appearing Nightly", Carla Bley (2008): un gran disco con una gran Big Band. confieso que tenía una cierta prevención a la Bley por sus coqueteos con el free, pero me gustó mucho el disco. Gracias a Quechus que me lo grabó.

"Journey into Jazz", Gunther Schuller (2008): una excelente mezcla de clásico y jazz por un gran compositor.
"The Koln Concert", Keith Jarrett (1975). Algún concierto en el Jazzaldia que me había dejado algo frío me hizo descuidar en su tiempo a Jarrett. Compré este disco (33 años después de su publicación!) cuando lo ví muy barato en una tienda de Tokyo. Sublime.
"Cantando", Bobo Stenson (2008): disco complejo del pianista Stenson y que se aleja algo del "mainstream" para mezclar clásico (Alban Berg), músicas del mundo (Silvio Rodríguez), con el jazz (Ornette Coleman, Don Cherry). Su alta valoración en Downbeat me empujó a "adquirirlo" en la red. Un gran acierto.


Como suele ser habitual al finalizar un año, en este blog también vamos a hacer una recopilación de los mejores discos de jazz que he adquirido en 2008 (lo que no quiere decir que hayan sido realizados en este año).

"Protegidos por su enemigo" de Neil LaBute


Neil LaBute, que alcanzó notoriedad en su debut con "En compañía de hombres"(1997), ha ido perdiendo fuelle narrativo hasta llegar a esta "Protegidos por su enemigo" (2008). La idea tenía su miga, un poli negro estricto y conservador (Samuel L. Jackson) que ve con antipatía a la pareja interracial formada por sus nuevos vecinos. Sin embargo, el desarrollo es más propio de telefilme y con un final ciertamente previsible sin que las intenciones iniciales lleguen a buen puerto. Absolutamente olvidable.

jueves, 1 de enero de 2009

"El fin del mundo en Breslau" de Marek Krajewski

Una novela que, en principio, me podía resultar atractiva, ya que era policiaca y ambientada en la República de Weimar (siento predilección por los años 20 y 30 en Europa y especialmente en Alemania). El libro no empieza mal, con un comisario atractivo desde el punto de vista del personaje (glotón, violento, inteligente, casado con una belleza mucho más joven), dosis de intriga en torno a las sociedades ocultistas vinculadas con el nazismo, descripción adecuada de la sociedad de la época, páginas brillantes sobre todo en la parte dedicada al casino de Wiesbaden, pero termina en un final para mí sin pies ni cabeza. Una novela fallida.

"The brass verdict" de Michael Connelly



Qué decir de Michael Collins que está en mi panteón de consagrados con los ya vistos Ellroy, Pelecanos, Block y alguno más. Me enganché con este autor desde el principio, es decir, que compré por azar su primera novela "El eco negro" (1992) ojeando en una librería (recuerdo que era en Metrópolis, dedicada al cine en Gros) libros policiacos de bolsillo y hasta hoy. El protagonista de aquella novela y de la gran mayoría de las de Connelly, tenía todos los puntos para atraparme: el nombre (un complejo juego de palabras, ya que se llama, por admiración al pintor, Hyeronimus Bosch, pero todo el mundo le conoce como Harry Bosch, pero el nombre da que hablar en varias novelas suyas), el personaje (detective de la policía de Los Angeles, duro, desencantado de la corrupción policial y de los manejos políticos, con relaciones vitales complicadas, y gran amante del jazz, que aparece continuamente en las novelas) y las tramas (muy bien construidas, con buen estudio sicológico de los personajes, dosis justas de violencia, análisis de la política local de Los Angeles, pero también en general de la norteamericana).
En esta "The Brass verdict" (algo así, como el veredicto de latón, en la novela se explica de dónde viene la expresión) vuelve Harry Bosch pero en un segundo plano para encontrarse con Mickey Haller (el abogado de "The Lincoln Lawyer", otra novela de Connelly, como ya hiciera en "A Darkness More than Night" con Bosch y el investigador del FBI Terry McCaleb, protagonista de "Blood Work", llevada al cine por Clint Eastwood), que es el protagonista de la novela. Haller, tras un año sin ejercer, recibe en herencia todos los casos de un abogado asesinado ya que así lo había querido éste. Entre esos casos está uno muy importante (por el dinero y las personas en juego) que será el que determine la trama. Como siempre, intriga muy bien construida, personajes bien construidos, y la peculiar relación (que tiene su sorpresa aunque ya aparecía algún indicio en novelas anteriores) que existe entre Bosch y Haller. Si alguien quiere pasar un buen rato hasta el punto de querer terminar una novela de un tirón aquí tiene su oportunidad.

"El blog del inquisidor" de Lorenzo Silva



Lorenzo Silva me gusta sobre todo en las novelas negras que escribe teniendo como protagonistas a los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro. En su narrativa "ordinaria" tiene un poco de todo (me gustó mucho "La sustancia interior") y este "El blog del inquisidor" es el que menos me ha gustado hasta el momento. Cuenta una historia que no me ha interesado (el blog es el de una persona en la actualidad que recrea un antiguo proceso inquisitorial, y con el que contacta una antigua historiadora y de la relación que se establece entre ambos), con una reflexiones que me aburrían y con ganas de terminarlo a pesar de su corta extensión.

True Blood (serie TV)

Otra muy recomendable serie que la están emitiendo en estos momentos en Canal + (aunque está en la "red" en calidad DVD y con subtítulos en castellano que es como he conseguido ver toda la primera y única temporada hasta el momento). Es una historia de vampiros, lo que no me atraía, en un principio, pero muy original, ya que los vampiros se han hecho visibles ante la sociedad al haberse conseguido la producción masiva y comercial de sangre artificial, con lo que no necesitan chupar sangre humana. Se convierten así en una nueva "minoría" social que reivindica sus derechos y su no marginación por los sectores mayoritarios. La trama se desarrolla en Luisiana, con lo que se mezcla con los cultos africanos, la ignorancia y el catetismo de los pueblos pequeños. Está muy bien hecha y se ve con interés, dejando en cada capítulo las ganas de saber cómo sigue. Destaca como actriz principal Anna Paquin que era la niña ganadora de un Oscar en la película "El piano" (de Jane Campion, 1993) y ahora tiene unos espléndidos 26 años, aunque no ha perdido una cierta apariencia de adolescente.

The Wire (serie TV)

Feliz 2009 ya en marcha.
Aunque en España (qué raro!) ha tenido una difusión muy limitada (creo que sólo se ha estrenado en TNT, un canal de Digital Plus) merece la pena conseguir ver esta serie como sea. Tuve las primeras noticias de ella a través de los comentarios que iba haciendo Carlos Boyero (actual crítico de cine de El País y antes de El Mundo). Aunque el estilo de Boyero puede ser un poco irritante en ocasiones, es muy buen crítico y no se deja llevar por el prurito intelectual de que lo más rarito es siempre lo mejor. Bueno, a lo que iba, Boyero repetía que The Wire era la mejor serie de la historia de la televisión, especialmente en su variante policial, y afirmaba también que el mejor "cine" que se está haciendo en estos momentos es el de algunas series de TV, en concreto de la HBO americana. Ya que no tengo Digital Plus (me limito a Imagenio) y no había DVD's de la serie en España, aproveché la estancia en Londres en julio pasado para comprarme la primera temporada, verla por las noches en el hotel y decidir si comprar más temporadas tras la visión. Esa primera temporada me dejó impactado, con una historia muy creible sobre el tráfico de drogas en Baltimore (la ciudad más importante de Maryland y con un 65% de población negra), con un estilo que sin ser en absoluto documental plantea la trama de tal forma que la impresión final es que como si hubieras visto un documental sobre la situación de los guettos negros, de la corrupción policial, de la tensión racial, de la política local americana. Si a esto le añadimos interpretaciones muy creibles, un ritmo excelente y sus adsecuadas dosis puntuales de humor, se convierte, de verdad, en la mejor serie policial de la historia de la televisión. El único problema que tenía es al desarrollarse en su casi totalidad en los guettos negros, el inglés que utilizan es, como poco, muy lejano al standard lo que hace que un oyente español con un nivel aunque sea aceptable de inglés pille muy poco. La solución, diréis, es ponerle los subtítulos, pero el DVD inglés traía subtítulos en unos 15 idiomas menos en español. Al menos, traía subtítulos en inglés y con ellos he idoi tirando.Por eso, terminé comprando en Londres las 3 primeras temporadas y encargué en octubre por Amazon las 2 que faltaban por editar en DVD. Ahora voy en el capítulo 8 de la 4ª temporada y sigue siendo una auténtica gozada.