
Película estrenada en España con dos años de retraso plantea un argumento interesante: ex-policía (Samuel L. Jackson) que se dedica a limpiar los escenarios de crímenes una vez la policía ha abandonado el escenario del crimen y que se envuelto en uno de ellos al limpiar una casa donde supuestamente no ha habido asesinato alguno. Le salvan las intrepretaciones (además de Jackson, Ed Harris, Luis Guzmán, pero no desde luego la de Eva Mendes) y el ritmo que le imprime el director finlandés Renny Harlin (La isla de las cabezas cortadas, El Exorcista IV, Deep Blue see). Sin más, para pasar un par de horas de domingo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario